Ahora que llega el buen tiempo y los días de vacaciones, las actividades al aire libre se multiplican. Entre los europeos, los españoles somos los que más horas estamos en espacios abiertos. Sin embargo, pocos conocen el impacto negativo de la radiación ultravioleta en los ojos o los riesgos a los que nos exponemos al usar gafas de sol no homologadas.

Así, la exposición prolongada a la radiación ultravioleta —especialmente en lugares costeros— incrementa el riesgo de problemas oculares severos:

Por si no fuera suficiente, según datos oficiales, una de cada tres gafas de sol vendidas en España no supera los controles sanitarios exigidos para la homologación. Las afecciones como la queratoconjuntivitis, la queratitis o las cataratas prematuras pueden estar provocadas por el uso de gafas de sol compradas en mercadillos y otros sitios de venta no autorizados.

Unas gafas de sol de calidad y homologadas, no necesariamente las más caras, resultan imprescindibles para:

  1. Una protección adecuada frente a la radiación ultravioleta, lo que reduce la posibilidad de sufrir cataratas y otras lesiones importantes.
  2. Protección frente a la luz azul. Se ha identificado la luz visible como un factor de riesgo para la degeneración macular, a largo plazo.
  3. Mayor comodidad visual: Al usar unas gafas de sol adecuadas, se minimizan los deslumbramientos y la intensidad de la luz ambiental. Gracias a esto vemos de forma más clara, evitando fruncir el ceño y cerrar los ojos.
  4. Mayor seguridad en la conducción, ya que el uso de gafas de sol nos evita los deslumbramientos causados por la luz brillante del sol o los reflejos de la carretera.
  5. Mayor rapidez para adaptarnos a la oscuridad. Al pasar cierto tiempo bajo la luz directa del sol, nuestros ojos tardan más en adaptarse a los niveles bajos de iluminación.
  6. Mayor protección frente a los impactos. Las gafas diseñadas para hacer deporte ofrecen buena seguridad, ya que están hechas de materiales resistentes a los impactos.
  7. Efecto pantalla, que evita el contacto de los ojos con el polen, el polvo y los insectos del ambiente.
  8. Menor sequedad ocular. Las gafas de sol protegen del viento, que nos puede provocar sequedad ocular.
  9. Gafas de repuesto. Si utilizas gafas de manera habitual, unas gafas de sol graduadas pueden servirnos de repuesto.
  10. Accesorio de moda. Las gafas de sol son un complemento ideal para combinar con muchos estilos de ropa.

Y tú, ¿cuándo utilizas gafas de sol? ¿Todo el año o sólo en verano?

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